
Antes de retomar...
Sin más... los problemas están atacando con la misma fuerza pero mi cuerpo no soporta demasiado tiempo en sepia.
Agradezco a todas y todos los que me escribieron gritos de ánimo y les envió un enorme beso de resurgimiento.
Hoy: De los cajones a la red.
Como primer obsequio presento a sus ojos una cosecha de marzo del 99 , cuando esta morena quinceañera brincó desde el relato romántico al erótico. En términos de forma cambiaria muchas cosas, pero el valor tiene que ver con que fue mi prima opera al respecto.
(Contextualización: esto fue escrito el 5 de septiembre en el segundo bloque de la mañana, durante una clase de Geografía sobre el cuaderno de mi compañero de puesto quien, a regañadientes, me regalo una hoja)
Con toda confianza, para ustedes: Fantasía Inagural
“Me saque la ropa para envolverme en la que uso para soñar, pero la luna que decora el cielo se ha clavado en mis hombros desnudos sin permitirme continuar.
Todavía hace frió, esta recién naciendo septiembre y su aliento se mantiene helado, pero en mi pieza, las ocho velas que están alumbrándome el cuerpo, entregan la temperatura justa para mantenerme tendida sobre la alfombra roja de hilo.
En este estado, entre las sombras de las llamas y el deleite de mis pezones hinchados, suenan en la radio los estimulantes golpes de dos manos sobre un tambor
Y entonces aparece otra vez, esa misma imagen, el cuadro que se instala en las más eróticas fantasías de mi mente y que desearía poder pintar para que me consintieras… eso, excelente, hurga entre mi pelo, desde hay se puede ver…
En primer plano, rizos carmesí desordenados y húmedos sobre aquellos mórbidos senos. Sus oscuros pezones, más amplios que nunca, danzando con la respiración agitada de su gemido y el vientre que no encuentra modo para contenerse… pretende escapar de la cama, se tuerce, tiembla y finalmente se arquea como una oscura luna menguante.
Brilla, brilla y excita a quien deleite su vista con esta danza. Brilla porque su cuerpo no encuentra modo alguno para refrescar estos interminables espasmos. La cavidad del ombligo se rebasa de sudor y saltan hacia las caderas las gotas espesas mientras su pelvis parece desarticularse.
Más bajo, entre la esponja oscura de la vulva, pareciendo quemar, los ojos de un salvaje hombre felino, que se mantiene entre las piernas atento a cada expresión del excitado rostro; adicto a extraer hasta la última gota de esta expresión; desorbitados sus dedos tatuando rasguños en sus muslos; enloquecida su lengua parece gastar los pliegues de tanto rozarlos… la sacude, la aprieta, la quema y cuando presiente que estallará, decora con el ingrediente final el exquisito plato: un delicado y suave mordisco, un cariño con sus filudos dientes en su hinchado y húmedo botón… tragándose la erupción al mismo tiempo que desacelera su corazón para unirse a los tambores que también se acaban… que también se quebrantan con el suspiro último del pudor”
Espero les haya gustado mi primer relato de puber.
atte: Negra